¿Alguien tiene cambio?

moneda--647x231Resulta que, frente a las incertidumbres que afronta la economía estadounidense, el límite de endeudamiento y el abismo fiscal, en los Estados Unidos se está empezando a considerar la posibilidad de la acuñación de una sola moneda (una sola, de platino eso sí) por valor de un billón de dólares, depositarla en la Reserva Federal (el banco central de EEUU) y garantizar con ella (con su valor facial) la capacidad de endeudamiento consiguiente, elevando de este modo el techo de la deuda pública ahora alcanzado. Todo ello sin pasar por la Cámara de Representantes, donde hay mayoría republicana, y dejando a ésta con un palmo de narices. ¿Cómo se han quedado…? Yo igual.

Dejando de lado las connotaciones surrealistas de esta aún hipotética medida, no cabe la menor duda que algo, en alguna parte, en algún momento, se rompió y la sensatez y el sentido común que deben regir las acciones y gestiones de una administración económica (no sólo en EEUU sino en todo el mundo) se fueron desagüe abajo. Una muestra de ello es que hasta el propio presidente Barack Obama anuncia consecuencias catastróficas si EEUU no eleva el techo de la deuda. O sea, se necesita más deuda monstruosa para ¿resolver? los problemas que la ya monstruosa deuda actual no solo no resolvió sino que ayudó a crear. Y esto es igualmente válido para la vieja Europa y para España. Todos, ayuntamientos, comunidades autónomas, el propio estado central, empresas y demás organismos, claman por no poder endeudarse más por causa de los objetivos de reducción del déficit, sin darse cuenta que no existe generación de riqueza (ni actual ni futura) que pueda respaldar esa deuda que reclaman. Sin una racionalización del gasto totalmente despolitizada, sin una eliminación de duplicidades e inversiones sin sentido, sin una adecuación clara de las prioridades a las necesidades reales de la economía (y no a las servidumbres políticas), no existirá la más mínima esperanza para la sociedad. Y todo ello desde la austeridad más austera, porque jamás ¡JAMÁS! volveremos a estar, como sociedad, como estábamos en el año 2006.

“Préstamo que no rescate ¡Qué se ha creído usted! ¡Donde va a parar!”

Entre ayer y hoy se han dicho ya tantas cosas de este “préstamo que no rescate ¡Qué se ha creído usted! ¡Donde va a parar!” que parece difícil añadir algo más, así de rápida ha corrido la información/opinión/indignación por los medios y las redes sociales. Nadie que esté en su sano juicio y siga mínimamente la actualidad general podía pensar que este momento no iba a llegar. Lo verdaderamente problemático vendrá a partir de ahora. Quizá lleguemos a agosto estirando el lenguaje y la semántica. Y si la “Roja” gana la Eurocopa ya ni te cuento. Con esto, el Gobierno del PP hará encaje de bolillos, aplicando el axioma catalán de “qui dia passa, any empeny”, algo así como que alegrémonos por hoy que mañana será otro día. Luego los españolitos nos iremos a la casa del pueblo, a la mierda o de vacaciones (los que puedan, que pese a todo aún son muchos) y sin pensarlo y en un pispas nos plantaremos en septiembre, justo a tiempo para el otoño caliente, topicazo de entre los tópicos que volveremos a oír hasta la saciedad. Mientras tanto, el Gabinete Incubador de Medidas Austeras (GIMA) ya tendrá preparadas las cucharadas de aceite de ricino que nos tendremos que tomar: subida del IVA, bajada de las pensiones y sueldo de los funcionarios, aumento de la edad de jubilación ya (y no vaya usted a saber cuando, según las reformas tipo pepegoterayotilio tan abundantes en este país), más contracción del gasto público para compensar y más maravillas que se les ocurran. Pero eso sí, con el orgullo español intacto, porque a nosotros no nos han rescatado, nos hemos tirado al agujero porque nos ha dado la gana.

Como no me gusta el fútbol ni pizca y además prefiero a la gente cabreada antes que cloroformizada, solo me queda esperar que nuestros chicos de la selección nos vuelvan a dar unas cuantas tardes como aquellas de mediocre gloria que tantas veces nos dieron, y se vuelvan a casa sin la prima de 600.000 € libres de impuestos que les iba a tocar a cada uno. Además las chicas del movimiento FEMEN me caen muy bien.

Cristina Fernández de Kirchner aún deberá esperar

Con la bolsa hundiéndose hoy casi un 4%, el presidente Rajoy de cumbre, el FMI dando disgustos a los datos macroeconómicos de España, la ministra de Sanidad dando disgustos a los pensionistas, la reacción tibia de la Unión Europea y la directamente fría de Estados Unidos, parece que las anunciadas medidas contundentes de respuesta a la expropiación argentina de YPF deberán esperar. Que ya se sabe cómo son estos políticos patrioteros. Se les llena la boca enseguida de grandilocuencia y luego se les hace difícil de tragar. Desde luego la presidenta Cristina Fernández no podía haber elegido un momento mejor para dar su ¿calculado? paso. Porque no la supongo tan maquiavélica, que sinó sería de admirar

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