Más que falsas apariencias

Esta semana, la Autoridad de Estándares de la Publicidad de Reino Unido ha prohibido un anuncio de cremas de la marca francesa L’Oréal, que se había distribuido en revistas, al considerar que se había efectuado en la cara de la modelo un uso tan desproporcionado de lo que ellos llaman posproducción que suponía un engaño acerca de los posibles efectos de la crema. En este enlace podréis ampliar la noticia. En cualquier caso, en la foto que he insertado juzgaréis más fácilmente los resultados del Photoshop. Sin embargo, no quiero aquí criticar (siendo muy criticable) la actitud más que reincidente de L’Oréal en estos temas. Lo que me llama la atención sobre manera es que en la noticia y, con toda seguridad, en cualquier encuesta que hiciéramos en la población al respecto del caso, no se menciona ni se tiene en cuenta la responsabilidad de la modelo de la fotografía en cuestión, máxime cuando se trata de la muy famosa y oscarizada actriz Rachel Weisz.

¿Por qué creo que la “igualmente hermosa sin Photoshop” Rachel tiene responsabilidades en el asunto? Principalmente porque, cuando cede su lucrativa imagen, ha de ser consciente que no puede hacerlo para participar en un engaño, una mentira destinada a manipular los deseos de miles de consumidoras, en este caso, vendiéndoles una falacia y perpetuando así el mito de la celebrity supermega hermosa e inalcanzable, fomentando aún más la frustración e insatisfacción del colectivo de mujeres del que ella forma parte. Igualmente, porque no puede argumentar que el cliente que paga manda, ya que si el cliente decidiera ponerle en la foto un brazalete con una esvástica y un pie que dijera “yo me follaría a Adolf Hitler” seguro que montaría en cólera y un ejercito de abogados caería sobre la marca comercial. Así mismo, hay que considerar que Rachel no hace estos trabajos porque pase hambre, no es una anónima modelo que recorre el mundo poniendo la hermosa cara que Dios le dio para sacar todo el beneficio posible antes de que aparezca otra más joven que se lleve las nuevas campañas y entonces quede relegada al ostracismo con 25 años.

No se trata de criticar por criticar. Cuando alguien cede su imagen no puede pretender luego que la cosa no va con él, sino que se adquiere una responsabilidad ligada al producto anunciado y a la marca anunciante, del mismo modo que una marca puede ver su imagen afectada por el comportamiento o actitud del famoso al que ha elegido para representarla. Casos ha habido en este segundo sentido, desde deportistas que cayeron en el doping hasta actores con problemas de drogas, etc.

Rachel Weisz es libre de comercializar su imagen pero, al hacerlo, adquiere un compromiso precisamente por lo que representa esa imagen. Sería el equivalente prosaico a los poderes del superhéroe: son una gran ventaja pero al mismo tiempo una gran responsabilidad. Y para que veáis que en todas partes cuecen habas, hace unos meses al tenista Rafa Nadal, un deportista de élite en plena forma física, le aparecieron unos cultivadísimos abdominales en un anuncio de calzoncillos. Ya dice bien el Doctor House que todo el mundo miente.

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4 pensamientos en “Más que falsas apariencias

  1. Mira hay una serie de revistas que se dedican a perseguirlas para captar sus peores poses, gestos, ojeras, caries, celulitis, etc…etc…hasta el punto de que muchas veces me he preguntado como una mujer tan bonita puede ser en verdad tan horrible, a veces pienso que utilizan ese mismo programa u otro para añadirles defectos que no tienen. Yo he visto algunos actores muy muy guapos en la tele que después he podido ver al natural y lógicamente hay unas variaciones estéticas en el cara a cara real, algunas veces te puedo asegurar que al natural ganan más que debajo de tanto maquillaje y de tanto foco. En las fotos que tu pones, yo la reconozco a pesar de los arreglos del programita mágico veo que es ella, no está igual de maquillada ni las fotos son tomadas desde el mismo ángulo ni el gesto es el mismo, partiendo de esa base y de que es actriz no puedo sentirme estafada con su aparición retocada, a mí lo que no me parece bien del todo es que sean imagen de un producto que sabemos no es elixir de juventud…pero ni L’ oreal ni Chanel ni la Mer, ninguna crema escabulle el envejecimiento natural ni siquiera pasar por el quirófano lo logra a la larga…me parece que con la información que tenemos, con lo bien que ya atisbamos la verdadera preocupación de las industrias…. los que tenemos delito somos nosotros por caer en esas falsedades y creer en esa belleza estereotipada de la juventud eterna…así que a mí esta chica no me ha engañado Enric, los que nos engañan son los publicistas que carecen de moralidades y los que se aprovechan de ese “arte informático” para vender más y mejor sus productos falaces, no hay ningún dermatólogo que recete ninguna cremita de esas…por qué será? una buena alimentación, vida sana, higiene mental e higiene personal, e hidratación son las claves para mantenernos en un estado óptimo dentro de nuestras posibilidades genéticas. Teniendo eso claro a parte de que te ahorras un montón de pasta, de que no te toman el pelo y de que ganas espacio en el lavabo…la publicidad es lo que es vendan lo que vendan…a mí esta chica me gusta se ponga como se ponga…

    Un beso, Enric.

  2. Cuando Joseph Von Sternberg cogió aquella adorable actriz alemana del Ángel Azul y la convirtió en un sex symbol con aquellas luces cenitales que remarcaban los rasgos centrales de sus cara y sus maravillosos ojos. sombreando los laterales para que se la viese angulosa y atractiva y no ancha era en realidad. Cuando Greta Garbo paseaba su rostro impasible en la pantalla bajo tonelades de maquillaje. Cuando el cine ha hecho eso hasta la saciedad ¿por qué le debemos exigir una ética tratándose de un anuncio? Antes no habría Photoshop pero si se manipulaban fotos y se retocaban caras hasta hacerlas irreconocibles. La misma Marilyn por ejemplo. También por entonces se hablaba del jabón Lux, el jabón de las estrellas, que compraban miles de jovencitas. Y a Verónica Lake le obligaron a cortarse el mechón que le cubría media cara en las películas porque las chicas querían ir como ella y había muchos accidentes en las fábricas de armamento en la Segunda Guerra Mundial.

  3. La postproducción, se ha convertido en una costumbre generalizada. Abres una revista y cada foto tiene pasado, como mínimo, un filtro que elimina sombras, manchas, granos, arrugas …y creo que hasta lunares peludos.
    A veces, no sólo eso, sino que la cara de la artista/modelo/friki, ha sufrido tal tratamiento que ni resulta reconocible.
    Supongo que la Srta. Weisz, que vive de su imagen, está encantada de la vida de que estos medios la mejoren y no tiene escrúpulos sobre la transformación artificial.

  4. A mi me encantaría que me dejaran como la foto de la izquierda…pero bueno ¿es que no sabemos ya que están todas las fotos manipuladas? ¿Somos tontos o qué?
    Besos.

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