La agonía del momento

Lunes 19 de septiembre de 2011 y yo con estos pelos. Un nuevo lunes en este camino que lenta pero inexorablemente nos ha de llevar a no sabemos donde, aunque esto no importe mucho porque siempre ha sido así. Creíamos ir a alguna parte pero en realidad nos engañábamos y, en verdad, no íbamos a ninguna. Los filósofos lo vieron claro: que todo cambie para que todo siga igual. Ese “no sabemos donde” será más de lo mismo, más mediocridad, más discriminación, más sombras que luces, en definitiva como siempre. El que crea que el mundo ha prosperado en estos últimos cien años que levante la mano, que le daremos el capón que se merece. En cada época, los ciudadanos ilustres (que no ilustrados) siempre han pensado que su momento era la repanocha de avanzada modernidad. Con más motivo, o sea ninguno, los ciudadanos actuales, deslumbrados por los avances científico-técnicos y las concesiones sociales obtenidas (prestadas), han pensado que éste era el mejor de los momentos. Craso error. Éste era un momento idéntico a todos los momentos históricos que en el mundo han sido. Con sus mismas miserias y grandezas. Y en el mismo génesis de su construcción se encuentra el origen de su final. Así que no hay que rasgarse las vestiduras por los recortes, los retrocesos sociales y la pérdida de libertades que con mayor o menor fortuna nuestros próceres nos pretenden obsequiar, porque siempre ha sido así (o peor, muchísimo peor) y la época en la que vivimos no es especial ni diferente, ni más civilizada ni mágica ni nada de nada. Y como en todas las épocas, sólo la agonía (Del gr. ἀγωνία ‘lucha, combate’) nos puede permitir salvaguardar algo de lo que tenemos o teníamos. Esta lucha ha de tener como mejores armas la palabra, la lógica del momento y el acuerdo de las partes porque si no es así todos saldremos perdiendo. Pues eso, lunes 19 de septiembre de 2011 y yo con estos pelos.

Anuncios

3 pensamientos en “La agonía del momento

  1. Mal que nos pese, caminamos inexorablemente hacia la muerte. Desde que el hombre existe ha sido así.
    Nos distingue el camino, a veces elegido, a veces impuesto, siempre un poco de todo.
    Durante todas las épocas, ha estado lleno de obstáculos. Quien tuviera la pericia…

    Como decía mi madre: que Dios nos ampare.

  2. Creo que lo que estamos viviendo hoy día, son ciclos, a lo largo de la historia se repiten, sólo que antes se veía venir por dónde venía el “enemigo”, culpable de ese ciclo bajo o crisis (guerras, pestes) y hoy en día es más complejo, no es tangible, no lo entendemos muy bien, sabemos quienes o qué los provocan pero estamos tan imbuídos, mimetizados con el propio “enemigo” que no sabemos muy bien cómo salir de sus garras y escapar. Y si a eso le añadimos que hemos nacido y crecido en época de bonanza (entre algodones) nos ha pillado una catástrofe que nos ha sorprendido con poca capacidad de reacción, si no ¿cómo se explica que individualmente todos estamos de acuerdo en que caminamos hacia una economía no para el pueblo sino para unos cuantos privilegiados, pero como sociedad en conjunto no seamos capaces de tomar las riendas y cambiarlo todo?
    Un abrazo.

  3. La historia es historia, no es un atenuante de nada de lo que nos ha sucedido, no lo fue para evitar que pasara…

    Bona nit.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s